El padre Henry Omonisaye, quien desarrolla su labor en Roma y cumple funciones dentro de la Congregación de los Misioneros Claretianos, visitó durante estos días la comuna, donde sostuvo encuentros con religiosos, agentes pastorales, comunidades, estudiantes y representantes de la Iglesia local.
Andacollo vivió durante estos días una especial visita de carácter pastoral con la presencia del padre Henry Omonisaye CMF, misionero claretiano proveniente de Nigeria, quien llegó hasta la comuna en el marco de una visita canónica destinada a conocer el trabajo que desarrolla la comunidad claretiana y, al mismo tiempo, fortalecer y animar su labor misionera.
De acuerdo con lo explicado por el propio sacerdote, este tipo de visitas busca conocer de cerca la realidad de las comunidades, acompañar a los misioneros y observar cómo se desarrolla la misión en los distintos territorios.
“Siempre que hacemos una cosa que nosotros llamamos la visita canónica, visitamos a los hermanos, mirando cómo están en la comunidad, cómo se lleva la misión y también animarlos a realizar la misión claretiana”, explicó el padre Henry.
Durante su permanencia en Andacollo, el sacerdote sostuvo encuentros con los misioneros que desarrollan su labor en la comuna, agentes pastorales y distintas comunidades. También visitó algunas capillas y tuvo la oportunidad de reunirse con el obispo, además de conocer aspectos relacionados con el funcionamiento y la historia de la comunidad religiosa local.
Uno de los espacios importantes de su agenda fue el Colegio Parroquial de Andacollo, donde compartió con estudiantes, directivos y profesores, instancia que destacó por su relevancia dentro de la misión que los claretianos han desarrollado históricamente en la comuna.
“Creo que esto es importante, porque llevando una misión de 126 años marca la vida de la gente. Y también no es solamente una formación religiosa, es una formación humana que influye en cómo se vive en el pueblo”, señaló el religioso.
La visita también contempló un encuentro con la comunidad parroquial y una asamblea, además de recorridos por los sectores de Los Caletones y Chepiquilla, donde las comunidades recibieron al sacerdote y compartieron con él parte de su historia y experiencia de organización y vida pastoral.
El rector del Santuario de Andacollo, padre Fernando Vega, valoró positivamente la presencia del misionero, destacando que su visita permite fortalecer los vínculos con la Congregación de los Misioneros Claretianos a nivel internacional.
“La visita del padre Henry Omonisaye, nigeriano, claretiano, que vive en Roma, tiene como objeto animar la vida misionera de los claretianos aquí en Andacollo. La visita tiene también el deseo de unirnos a la Congregación. En la persona del visitador nos unimos a la tarea y al trabajo apostólico de tantos claretianos, más de 3.000, que están dispersos en el mundo. No estamos solos”, destacó el padre Fernando.
El sacerdote agregó que durante estos días se generaron diversos espacios de encuentro con la comunidad educativa, la parroquia y los habitantes de distintos sectores, además de instancias de diálogo con los propios religiosos. “Hemos sentido la paternidad y el afecto de nuestros superiores, y eso nos anima a nosotros a seguir trabajando aquí en Andacollo, en todo lo que es la tarea misionera, evangelizadora, de acompañar y caminar junto a nuestro pueblo”, sostuvo.
Una espiritualidad unida a la Virgen de Andacollo
Otro de los aspectos destacados durante la visita fue el vínculo entre la espiritualidad claretiana y la profunda devoción mariana que caracteriza a Andacollo, particularmente en torno a la Virgen del Rosario de Andacollo.
El padre Henry señaló que para los Misioneros Claretianos la figura de María ocupa un lugar fundamental en su espiritualidad, por lo que encontrarse con la devoción mariana de Andacollo representó también una experiencia significativa durante su visita.
“Nosotros somos hijos del Corazón de María. Nuestra espiritualidad es mariana. Además, Andacollo es un pueblo de mucha religiosidad. Esta religiosidad mariana es consistente con nuestra espiritualidad claretiana, entonces me alimenta en estos días también con esta parte de la espiritualidad mariana”, expresó.
Finalmente, el misionero valoró el recibimiento que tuvo por parte de la comunidad andacollina, destacando el compromiso y la cercanía de sus habitantes. “Es un pueblo muy comprometido y amable. A mí me gusta mucho”, manifestó el sacerdote.
La visita del padre Henry Omonisaye permitió así fortalecer los lazos entre la comunidad claretiana de Andacollo y la Congregación a nivel internacional, además de generar espacios de encuentro con la comunidad educativa, agentes pastorales y habitantes de distintos sectores, reafirmando la presencia y misión que los Misioneros Claretianos mantienen en Andacollo desde hace más de un siglo.