Ubicado en el corazón de la calle Urmeneta, se encuentra “La Criollita” un negocio familiar que ha ido creciendo con el correr de las décadas a punta del sacrificio y trabajo de su actual dueño don Wili Olivares Jeraldo,
Su madre, la señora Pabla Jeraldo fue la fundadora del establecimiento en 1967, cuando llegaron de Montepatria junto a su padre y seis hermanos a trabajar y a vivir en nuestra comuna.
Don Wili nos comenta que sus padres comenzaron con la venta de empanadas y pan, recuerda especialmente lo mucho que se trabajaba en las Fiestas Religiosas, pues ellos ayudaban hasta cierta hora y su madre se amanecía para poder tener listos los productos y aprovechar esos días de alta demanda, por la llegada de los peregrinos.
Más o menos hace treinta años don Willi se hizo cargo del negocio familiar, y con el ejemplo de su madre por el trabajo, hoy “La Criollita” está transformada en una hostería, restaurant y almacén. “Mi madre fue muy trabajadora, nos inculcaba que debíamos ser trabajadores si queríamos lograr algo, mi papá nos hacia lustrines para lustrar los zapatos de los viejitos que llegaban de Río Hurtado cuando las calles eran de tierra”, nos dice este empresario andacollino de corazón.
Su mayor orgullo es haber logrado levantar “La Criollita” a punta de trabajo, y es lo que les recalca siempre a sus tres hijos, “hay que hacer las cosas sin joder al del lado, para andar en la calle con la frente en alto por el trabajo honesto” es lo que siempre les aconseja don Wili para que sigan adelante con el negocio y pueda perdurar en el tiempo.
Después de algunas complicaciones de salud y por consejos de su esposa e hijos ha comenzado a descansar de manera regular, pues todos los fines de semana se va a “El Manzano”, porque también quiere disfrutar de la vida.
Así aprovecha de delegar las funciones en sus hijos, que se encargan sábado y domingo de su querida “Criollita”, porque nos comenta que extraña el quehacer del negocio cuando se ausenta por muchos días.