Lechugas, betarragas y espinacas fueron los principales productos sembrados en la comunidad estudiantil desde el año 2025.
La comunidad estudiantil de la Escuela Luis Cruz Martínez participó en una entretenida jornada del taller de huerto, donde cosecharon lechugas cultivadas, para luego, preparar deliciosos sándwiches de churrascas elaboradas por ellos mismos.
Desde octubre de 2025, el municipio, a través de la Oficina de Discapacidad e Inclusión Social junto al convenio establecido con el Programa de Promoción de la Salud, correspondiente a la Seremi de Salud, puso en marcha la iniciativa de este huerto comunitario. En él se incorporaron insumos como tierra de hojas y se inició el proceso de siembra de lechugas, betarragas y espinacas.
El trabajo estuvo coordinado por el encargado de la oficina de la discapacidad; Alexis Cuturrufo con apoyo del funcionario municipal y jefe técnico del Programa Agropecuario para el Desarrollo Integral de los Pequeños Productores Campesinos del Secano de la Región de Coquimbo (PADIS), Mauricio Saldivar, quienes acompañaron en todo momento al alumnado durante la experiencia.
Dentro de este ámbito, el administrador municipal Wilson Núñez, quien asistió en representación del alcalde titular, valoró este grato momento de conexión con la naturaleza y aporte a la sostenibilidad:
“La Oficina de la Discapacidad e Inclusión Social, desde el año pasado partieron trabajando con las niñas y niños y el programa de Promoción de la Salud. Este año han continuado con las huertas familiares, donde se ha podido sembrar, y hoy han podido cosechar, los niños compartieron lo que se puede producir con la naturaleza, el autoconsumo que se fomenta y en realidad la vida sana”.
A la vez, el encargado de la oficina de la discapacidad, Alexis Cuturrufo, destacó que en este cultivo comunitario “hay que felicitar a cada uno de los niños, a las profesoras, también a la directora, porque gracias a ellos han logrado cultivar también todas las lechuguitas y las espinacas. Hoy nos encontramos en el proceso de cosecha, y la actividad es súper bonita porque contempla diferentes actividades, una de ellas fue este taller de cocina. Pero la idea es que los niños también aprendan a valorar lo que están sembrando y cosechando”, precisó el jefe de la oficina inclusiva.
Para la directora del establecimiento, Mariana Ruz Lira, estas instancias permiten que los niños y niñas de la escuela puedan tener una conciencia temprana del cuidado con la salud y el entorno. Además, agradeció el trabajo en red que se realiza con el municipio:
“Dentro del trabajo que realizamos como escuela, específicamente con la Municipalidad de Andacollo, nos ha permitido acceder a desarrollar proyectos de gran impacto, sobre todo en nuestra niñez, con una conciencia temprana del cuidado de su salud y también en una relación directa con la naturaleza.
Por lo tanto, este proyecto de huertos ha permitido durante ya dos semestres tener productos y culminar hoy día con una linda convivencia y con productos que han sido cuidados por los niños durante este tiempo”.
Como municipio, seguiremos ejecutando talleres para estudiantes de la comuna, fomentando la autonomía alimentaria, el aprendizaje y la conciencia sobre la importancia de cultivar y consumir nuestros propios alimentos.