Una vez más y como cada primer domingo de octubre a la comuna minera llegaron miles de fieles a cumplir sus promesas a la milagrosa Virgen del Rosario de Andacollo.
Todo partió el sábado con el traslado de la Imagen desde el templo parroquial a la Basílica. Donde permaneció todo el día de ayer para recibir la devoción de los peregrinos llegados desde distintos lugares del país y del extranjero.
Un momento muy solemne y especial fue la celebración de la Eucaristía principal presidida por Monseñor René rebolledo, Arzobispo de La Serena, que contó con la asistencia de autoridades comunales y regionales.
La cual fue dedicada al pueblo mexicano y a las víctimas de los terremotos de septiembre, “hemos sentido esta gran necesidad de acompañar a nuestro hermanos mexicanos por la dificultad grande que están pasando, por el terremoto hemos querido estar cerca de los que perdieron a un ser querido, hemos orado para que las familias pronto puedan ver restablecidos sus hogares” señaló el Obispo.
El Padre Eduardo Huerta, indicó que entre los Santuarios de Andacollo y México hay una gran hermandad, pues “el Santuario de Guadalupe es para el norte lo que Andacollo es para el sur del mundo.
Justamente se eligió el 26 de diciembre para la Fiesta Grande de Andacollo, porque es una de las efemérides más importantes relativas a la tilma de Juan Diego, entonces estamos unidos profundamente a ellos en la oración y el afecto”
Alrededor de las 13 horas, una vez concluida la misa el Anda de la Virgen fue llevada al atrio de la Basílica, lugar donde las Cofradías de Bailes se presentaron con sus danzas ante la sagrada Imagen.
Por la tarde se realizó la multitudinaria procesión por las calles aledañas a la Plaza acompañada por sacerdotes, Bailes Religiosos y peregrinos, para luego volver a su lugar tradicional en el altar del templo parroquial donde la Chinita permanecerá hasta la Fiesta Grande de diciembre.