Los devotos de la Virgen caminaron desde la provincia de San Juan, Argentina, hasta la comuna de Andacollo, en la Región de Coquimbo, apoyados por la agrupación de Anderos de Andacollo.
La travesía tuvo como principal motivo la conmemoración de los 40 años de sacerdocio de uno de los sacerdotes participantes, en un gesto de fe, agradecimiento y profunda devoción por la Virgen, cuyo encuentro fue emotivo y sorprendente por el apoyo que recibieron durante el camino y al llegar a destino.
El sacerdote Víctor Hugo Gallardo, quien celebró sus 40 años de sacerdocio de esta manera, quiso agradecer a la Virgen por el don del sacerdocio y el servicio a la Iglesia. “El motivo de la peregrinación es venir al santuario a darle gracias a la Virgen por este don de ser sacerdote y servir a la iglesia, a la comunidad. Quería expresarle mis gracias a la Virgencita”. Además, recordó que ya había realizado esta experiencia hace veinte años y que, en esta ocasión, decidieron ingresar por el paso de Agua Negra, iniciando desde allí la caminata hacia Andacollo.
El sacerdote también resaltó el apoyo recibido durante el trayecto y la emoción del encuentro con la Virgen. “El grupo de anderos nos ha ido apoyando amablemente. El encuentro con la Virgen fue emocionante, además el Padre Fernando nos recibió con todo el amor del mundo, con un corazón grande, y las personas que han hecho un apoyo logístico con agua, un poco de abrigo y algo de comida para la marcha han sido muy amables. Fue una bonita experiencia”, comentó. Asimismo, anunció que desde el 12 de febrero asumirá como párroco de una comunidad cuya patrona es Nuestra Señora de Andacollo, lo que fortalecerá aún más su vínculo con el santuario.
Por su parte, el sacerdote argentino Padre Martín Reta destacó el sentido espiritual del recorrido y el acompañamiento recibido durante el camino. “Como toda peregrinación y todo camino, esto se vivió con mucho entusiasmo, también con mucha previsión, pero cada uno tenía una motivación. Yo particularmente quería agradecer. Estoy muy agradecido del vínculo que tengo con la Virgen y del vínculo que hay en esta parte religiosa de Argentina y Chile”, señaló. También, valoró la recepción en Andacollo, indicando que “la llegada fue muy sorprendente, se involucraron muchas personas y nos sorprendió el acompañamiento de los anderos”.
Desde la organización local, Daniel Godoy, integrante de la agrupación de anderos de Andacollo, explicó el trabajo de apoyo realizado. “Nosotros nos encontramos en Rivadavia y de ahí empezamos, poco a poco, a apoyarlos con la parte logística, la alimentación, alojamiento y apoyarlos en lo que se podía. Gracias a Dios llegaron sin novedad y fue una bonita experiencia”. Godoy agregó que, pese a la extensa caminata de cinco días, los peregrinos lograron su objetivo, “cumplieron su meta que era visitar a la Chinita y ya se devuelven felices por haberlo logrado”.
La peregrinación se vivió como un verdadero testimonio de fe, hermandad y unión entre Argentina y Chile, reafirmando el profundo significado espiritual que el Santuario de Andacollo tiene para miles de devotos de ambos países.